En el decálogo del buen comprador hay un apartado especialmente dedicado a la importancia de la comparativa de precios y servicios.
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Saber elegir ya no es sólo decidirse por la opción más económica, sino también por aquélla cuyas prestaciones se asemejen mejor a lo que nosotros estemos buscando. El problema radica en que para poder comparar con eficacia entre varias ofertas es necesario recopilar información sobre todas ellas, y eso implica dedicación y tiempo, elementos que en nuestras vidas no están pensados para ser derrochados. Encontrar la solución a nuestros problemas, con la plena garantía de que es la elección que mejor nos conviene una vez bien contrastada con las demás, en un tiempo mínimo y mediante unos pocos golpes de ratón, es una de las tantas facilidades con las que Internet está transformando nuestros hábitos como consumidores. Con toda la información disponible, rápidamente seleccionada al segundo, la red se ha convertido en el comercio que mejor vigila por nuestras modestas economías, la tienda con las mejores gangas.
"Cuando una persona asegura un automóvil, exactamente con los mismos parámetros compañías teóricamente con el mismo perfil pueden presentar diferencias de precio de uno a tres para el mismo riesgo. No hay una situación estable de precios en el mercado de seguros, hay unos criterios muy distintos por compañía, y lo que nosotros hacemos es poner a disposición del cliente esa comparativa". Ángel Viñas es el fundador, Presidente y Director General de Shopnet Brokers S.A., y por extensión también de su principal empresa filial, Segurosbroker, portal de Internet que en sus apenas seis años de existencia se ha convertido en la correduría líder en la venta online de seguros por la red. Con una tecnología de su propiedad, denominada "e-correduría", Segurosbroker se presenta como un eficaz agregador comparativo de las principales compañías de seguros establecidas en nuestro país, a la vez que en paralelo da también servicio a corredurías de cajas de ahorro, grandes superficies o redes de concesionarios. Desde su creación en el año 2000, y a un ritmo de más de 3.000 pólizas contratadas al mes, más de 50.000 clientes se han servido de la tecnología de Segurosbroker, mediante la cual con un único movimiento de nuestro ratón podemos informarnos de todas las ofertas disponibles en cualquier tipo de seguros, obtener un comparativo entre los precios y servicios de las principales entidades aseguradoras, y finalmente contratar online la póliza elegida. Y todo ello con plena transparencia, seguridad y confianza.
"En el mercado, en el año 2000, no se hablaba de otra cosa que de Internet. Parecía muy evidente que había una demanda latente de un agregador de seguros, de una oferta de seguros a través de Internet". Las respuestas a los sondeos realizados por Ángel Viñas y sus socios fueron mucho más positivas de lo imaginado. Con una larga experiencia en el sector de los seguros, y habiendo trabajado en algunas de las más importantes multinacionales del ramo, Viñas vio en la Red una plataforma perfecta para poner este sector empresarial a la orden del día, diseñando así toda una readaptación de futuro. Las más de dos décadas de trabajo traducidas en un amplio conocimiento del sector, además de en un contacto personal y amistoso con sus principales ejecutantes, empujaron a Viñas y a sus colegas a seguir adelante con el intento de convencer a todo este su entorno empresarial de la necesidad de incorporar una nueva tecnología a un negocio de herramientas ya demasiado clásicas. Internet era ya una realidad imparable, un canal de rentabilidad inminente, y era importante adquirir todo el conocimiento posible cuanto antes. "Les decíamos: os ofrecemos la posibilidad de hacer un negocio sano y limpio, y al mismo tiempo de adquirir conocimiento en el medio. El argumento del conocimiento sedujo mucho más que el argumento del negocio. El del negocio yo creo que no se lo acababan de creer".
Con el total convencimiento de la enorme potencialidad que había en vender seguros a través de Internet, sólo pocos meses después de la constitución de la sociedad en marzo del 2000, Viñas y sus socios ya habían conseguido el primer tramo de financiación del proyecto. Como en la mayor parte de las Start-up surgidas durante la burbuja internauta de este período, las primeras aportaciones de capital provinieron de amigos y familiares, al igual que de otros colegas de profesión, que incorporaban sobre todo contactos y profundos conocimientos del medio. La solidez del proyecto, por otra parte acompañada por la suerte a la que siempre alude Viñas, atrajo también a entidades de mayor peso económico, rápidamente predispuestas a participar en un negocio de evidente viabilidad. Con divisiones dedicadas al mercado de Internet o unidades destinadas a las nuevas tecnologías dentro de sus complejas estructuras, corporaciones de la talla de BBVA, Iberdrola, FCC y CASER, apostaron por el proyecto y entraron ágilmente en él como socios financieros, con una cuantiosa aportación de capital que facilitó a la recién nacida compañía la consecución de los primeros objetivos.
"Yo pasé de tener un magnífico y maravilloso despacho con tres secretarias, a estar en una pequeña habitación con armarios y estanterías llenas de latas. Allí, con una mesa, empecé a montar el proyecto con un papel absolutamente en blanco. Pero esto es bueno, es saludable, es muy higiénico... Descubrir que los clips se compran en una papelería está muy bien". Acostumbrado al respaldo económico y estructural con el que siempre se cuenta al trabajar para multinacionales, empezar una empresa propia desde cero planteaba una serie de singulares problemas frente a los que tantos años de experiencia no siempre suponían la mejor solución. Montar una compañía de Internet implicaba tener que enfrentarse a una nueva tecnología a la que hasta el momento no estaban acostumbrados. "A nosotros, como profesionales que habíamos trabajado siempre en empresas grandes, con grandes ordenadores, esto de Internet nos parecía un poco "informática de la Señorita Pepis", si he de decir la verdad". La inexperiencia en un medio en el que no había además ningún referente al que intentar asemejarse, trajo consigo un aprendizaje a marchas forzadas, en el que los problemas que se encontraban en el camino se intentaban transformar en clases magistrales sobre la materia. Así, por ejemplo, cuando la empresa dedicada a la creación de la primera página web de Segurosbroker quebró sin haber terminado el diseño del portal, Ángel Viñas no tuvo más remedio que contratar personalmente a los cinco programadores para que a contrarreloj acabasen el proyecto en la fecha señalada. "Renunciando, claro, a algunas cosas. Ya no podíamos tener la misma web que queríamos, había que acabar el trabajo. A base de pizzas estuve allí varios días encerrado con los programadores: "cámbiame esto, modifícame aquello, haz esto"".
En mayo del 2001 se puso la web en funcionamiento, y rápidamente empezó a haber en ella mucho tráfico. Desgraciadamente, lo que no había era contrataciones. Dos factores de peso perjudicaban el correcto desarrollo del proyecto en estos primeros tiempos. El primero era que Segurosbroker había salido a la red siendo un "agregador de compañías de seguro" pero con sólo dos compañías agregadas, con lo cual su capacidad comparativa era bastante escasa, y el cliente podía encontrar útil la idea pero de insuficiente eficacia. A pesar de la rapidez con la que las compañías habían reaccionado a la propuesta de Viñas y sus socios, el hecho de que su propio negocio apareciese en el portal en un régimen de comparación absolutamente transparente era algo para lo que no estaban todavía del todo preparadas algunas entidades. Por otra parte, estaba también la inexperiencia que el sector tenía todavía en el comercio por Internet, además de la incapacidad tecnológica para poder sostenerlo. "Poco a poco hemos hecho camino. Las compañías han visto que no pasaba nada, que esto era absolutamente transparente, absolutamente seguro, incluso más que algunos procedimientos offline. Y poco a poco han ido entrando. Ahora tenemos justo la situación contraria. En estos momentos tenemos colapso, son muchas más las compañías que quieren incorporarse al proyecto. Se ha invertido el proceso".
El segundo de los factores que limitaba el correcto crecimiento del proyecto en sus momentos iniciales era el temor, que todavía sigue existiendo en menor medida en la actualidad, que el cliente sentía a hacer cualquier tipo de transacción económica a través de Internet. En su comienzo, Segurosbroker servía más de prescriptor que de vendedor de seguros. En el portal los usuarios se informaban y comparaban servicios, pero para después pasar a contratarlos por la vía más tradicional, es decir, acudiendo directamente a la compañía de seguros seleccionada. Comprar por Internet implica dar una serie de datos sobre cuentas corrientes o tarjeta de crédito, hecho que inhibía al consumidor. "Nuestro número de cuenta corriente lo tienen trescientas personas más en este país: el gimnasio, la guardería de los niños, las revistas a las que uno está suscrito... Pero al dárselo a una página web parece que le estamos dando un dato vital de nuestra economía. Igualmente, le damos la tarjeta de crédito a todo el mundo, autopistas, restaurantes, bares de mala nota... pero dárselo a una empresa de Internet nos da cierto reparo". La completa implantación que Internet tiene ya en nuestras vidas acabará por erradicar este temor, pero durante los primeros años de vida del portal las escasas ventas se traducían en dudas por la pervivencia del negocio. "Pasamos dos años de absoluto marasmo. Estaba muy parado el mercado de Internet. Había visitas, había tráfico, pero venderle a los accionistas "tenemos mucho tráfico", al principio era un buen argumento, pero después lo que te acababan preguntando es "¿este tráfico se convierte en negocio?, ¿vendemos pólizas?". Y la respuesta era que no, muy pocas, no...".
Momentos difíciles que se vieron además acompañados por el estallido de la burbuja de Internet que tuvo lugar durante estos años, y que borró del mercado a muchas de las Start-ups que habían surgido al tiempo que Segurosbroker. El secreto de su permanencia fue el de comprender los nuevos ritmos de crecimiento que iban a suponer esta crisis del sector, y saber acomodarse a este nuevo funcionamiento del mecanismo. Confiando en que el mercado de Internet se recuperaría en el plazo de pocos años, Ángel Viñas y los suyos se prepararon para poder sobrevivir a los años de sequía que veían venir. "¿Cuánto tiempo tenemos, cuánto tiempo podemos aguantar? Podemos aguantar cinco años" Pues en cinco años Internet habrá despegado. De manera que decidimos adaptarnos, mimetizarnos con un entorno que claramente tenía un enorme potencial, pero que iba a tener un desarrollo mucho más lento de lo que todos nos habíamos imaginado". La estrategia diseñada durante este tiempo fue la de concentrar toda la actividad de la compañía en desarrollar al máximo la plataforma tecnológica del portal, mientras que se contenían los gastos al límite de lo posible, para así tener "los deberes hechos" en el instante en el que el mercado volviese a despegar.
Amante de la escalada, Ángel Viñas compara esta estrategia de resistencia que tanto éxito le ha supuesto a su correduría de seguros online, con las utilizadas por él durante sus aventuras por las montañas. "Cuando estás escalando, y te encuentras con una dificultad, te entra el miedo. El gran mérito está en superar ese miedo, no convertirlo en pánico, porque entonces te caes. Tranquilizarte y pensar que siempre hay un movimiento posible. Yo creo que en la vida empresarial es lo mismo: siempre hay alguna solución, búscala. Trabaja con una pizarra, pon los elementos del problema, el escenario, mira qué opciones tienes, dónde tienes aliados, dónde no... siempre encontrarás una solución. Yo creo que eso es lo esencial: pensar sobre el problema con tranquilidad, y no sentirte obligado a tomar decisiones inmediatamente".
A pesar de haber tenido unos comienzos complicados, Segurosbroker supo sobrevivir al estallido tecnológico y convertirse, gracias a la experiencia adquirida de sus fundadores y a su saber hacer, en un punto de referencia insoslayable en el mundo de los seguros online
El Equipo Gestor, el Comité Asesor y el Equipo de Colaboradores de www.Segurosbroker.com es muy amplio, multidisciplinar y con dilatada experiencia tanto en el mundo del seguro, como de las finanzas, consultoría, asesoramiento jurídico y fiscal, seguridad, medicina, informática, Internet y comunicación.
Segurosbroker cuenta con socios financieros del calado de Corporación IBV (perteneciente a BBVA e Iberdrola), Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) o Caser Seguros y en la actualidad emplea a 25 personas.
Ángel Viñas tiene ya treinta años de experiencia en el sector de los seguros. Ha sido Vicedirector General de Caja de Previsión y Socorro, y Director General de Uniseguros (del Grupo Banco Zaragozano). Ha trabajado también para multinacionales del ramo, como la británica Commercial Union, donde ejerció como Product Manager; la italiana Assicurazione Generali, de la que llegó a ser Vicedirector; y la francesa Groupama, que el mismo Viñas, Consejero Delegado de la firma, implantó en España. Con un master en Marketing por el ESADE, Ángel Viñas es también profesor de asignaturas de seguros en los masters financieros de CEU y CUNEF.
Las cinco claves del espíritu emprendedor para Ángel Viñas:
- Tener una idea clara acerca de lo que se quiere hacer
- Tener una gran capacidad de trabajo
- Honradez
- Valentía
- Humildad y modestia